
Poco después de que el gobierno de Costa Rica inició relaciones comerciales con si similar de la República Popular de China, se le ofreció a estos últimos la venta de unos bonos de deuda interna.
Sin embargo, tal parece que la negociación de los mismos se dio como se dice popularmente por debajo de la mesa, ya que el mismo gobierno no daba datos claros sobre dicha operación y no fue si no hasta ayer después de que la Sala IV obligara al ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga, entregarle al Diario La Nación toda la información relacionada con la misma.
Inclusive, de acuerdo a Telenoticias los bonos estaban custodiados en el banco BCT donde uno de sus directivos es el embajador de Costa Rica en China, Antonio Burgues.
De acuerdo con el ministro Zúñiga, la venta se hizo a un plazo de doce años por un monto de $300 millones de dólares en dos tractos con una tasa anual de 2% y cupones semestrales.
Dicha negociación se dio entre State Administration of Foreing Exchange (Administración Estatal de Reservas en el Extranjero, SAFE, por sus siglas en inglés), por parte del gobierno chino, y el Ministerio de Hacienda de Costa Rica.








